La mayoría elige Gestlife
¿Qué significa para nosotros ser transparentes?
Hacemos posible, lo imposible
Ser transparentes significa explicar con claridad qué hacemos, qué no hacemos, qué podemos garantizar, qué no podemos garantizar, quién interviene en cada etapa, qué riesgos existen y qué ocurre cuando las cosas no salen como se esperaba. En Gestlife Colombia hemos decidido asumir este compromiso públicamente. La gestación subrogada es una realidad compleja que involucra múltiples aspectos, entre ellos la salud, los derechos humanos, la autonomía y la intimidad de varias personas. Además, se desarrolla en un entorno jurídico que exige analizar cada caso de manera individual.
Por eso, creemos que toda persona que esté considerando iniciar un proceso tiene derecho a recibir información completa, comprensible y honesta. No queremos que nuestros clientes decidan porque los hemos convencido, sino porque, después de recibir suficiente información y asesoría independiente, consideran que esta alternativa es adecuada para ellos. Gestlife trabaja para ofrecer el acompañamiento necesario y hacer posible una decisión verdaderamente informada.
Lo que hacemos y lo que no hacemos
Gestlife Colombia presta servicios de acompañamiento, coordinación y gestión administrativa relacionados con procesos de gestación subrogada. No somos una clínica, un hospital, un laboratorio ni un prestador de servicios de salud. Los procedimientos médicos están a cargo de profesionales e instituciones de salud independientes, que deben actuar de conformidad con la normativa y los estándares profesionales aplicables.
De igual manera, Gestlife Colombia no reemplaza la asesoría jurídica individual que deben brindar los abogados que intervienen en cada caso. Esta separación no es únicamente una decisión comercial: es una cuestión de responsabilidad.
No consideramos ético que una misma entidad pretenda actuar al mismo tiempo como agencia, prestador médico, asesor jurídico y representante de todas las personas involucradas. Por eso, apoyamos a las candidatas a gestantes para que puedan elegir su propio abogado y recibir asesoría jurídica independiente.
No prometemos lo que no se puede garantizar
Una de las obligaciones fundamentales de cualquier empresa o agencia que intervenga en un proceso de estas características es evitar las falsas expectativas. Por eso, no garantizamos al 100 % un embarazo, un nacimiento, un bebé sano, determinados resultados médicos ni la ausencia de complicaciones. Tampoco prometemos que un proceso se desarrollará exactamente según el cronograma previsto ni podemos asegurar que una determinada interpretación jurídica se mantendrá sin cambios en el futuro.
Contamos con una tasa de éxito elevada, pero nunca presentamos los testimonios de otras familias como garantía de resultados futuros. La medicina implica incertidumbre y la reproducción asistida conlleva riesgos en cualquier parte del mundo, exista o no gestación subrogada. Se trata de un proceso biológico, no matemático. Todo embarazo tiene riesgos y el marco jurídico puede cambiar con el tiempo. Confiar en Gestlife significa contar con un equipo atento a los distintos escenarios, que trabaja para reducir los riesgos y minimizar las dificultades en la medida de lo posible. Explicarlo con claridad es una forma de respetar a quien está tomando una decisión tan importante.
La gestación subrogada no debe presentarse de cualquier manera
Rechazamos los mensajes publicitarios que trivializan el embarazo o presentan la gestación subrogada como un procedimiento sencillo, divertido, inmediato o libre de riesgos. La gestante no es un elemento del proceso. Es una persona con derechos, autonomía, necesidades médicas, circunstancias personales y capacidad para tomar sus propias decisiones.
Por eso, en Gestlife Colombia consideramos inadecuado cualquier lenguaje que reduzca a una mujer a expresiones como «vientre», «útero», «incubadora» u otras similares que deshumanicen su participación. También rechazamos que se presente a los padres de intención la posibilidad de tener un hijo como una operación comercial con resultado garantizado. Estamos ante decisiones demasiado importantes para tratarlas de manera superficial. Detrás de cada proceso hay personas, y Gestlife nunca pierde de vista esa realidad.
Nos importan los derechos y la protección de la gestante
Toda candidata que acude a Gestlife para participar como gestante merece una protección especial y reforzada. Entre nuestros principios se encuentran:
- Recibir información suficiente y comprensible;
- Otorgar un consentimiento libre e informado;
- Acceder a una atención médica adecuada;
- Contar con privacidad y confidencialidad;
- Recibir un trato digno y respetuoso;
- Estar protegida frente a cualquier forma de discriminación;
- Contar con asesoría jurídica independiente;
- Recibir información sobre los riesgos médicos propios de cualquier embarazo;
- Conocer con claridad las condiciones económicas del proceso;
- Recibir acompañamiento y apoyo durante las diferentes etapas;
- Poder formular preguntas y expresar inquietudes;
- Acceder a los mecanismos de reclamación correspondientes.
La compensación económica que pueda recibir la gestante no convierte su cuerpo, su embarazo ni sus decisiones personales en propiedad de otra persona. El consentimiento informado debe permanecer en el centro del proceso. Por esta razón, Gestlife cuenta con herramientas como su protocolo interno de procedimientos, seguimiento y actuación frente a estos aspectos fundamentales.
Independencia jurídica de la gestante
Consideramos fundamental que la gestante no dependa jurídicamente de los mismos profesionales que representan los intereses de los padres de intención. Por eso, debe contar con asesoría jurídica independiente.
El abogado de la gestante debe explicarle sus derechos y obligaciones desde la perspectiva de sus propios intereses. La gestante no es nuestra cliente en materia jurídica. Nuestra función no consiste en decidir por ella ni en reemplazar la asesoría legal independiente que le corresponde.
Protección de los padres de intención
La transparencia también protege a los padres de intención. Antes de asumir cualquier compromiso, deben conocer las características del programa, los servicios incluidos y no incluidos, los costos previstos, los posibles costos adicionales, las circunstancias que pueden modificar el cronograma, los riesgos médicos, las incertidumbres jurídicas, las responsabilidades de cada profesional o entidad y las situaciones que podrían llevar a modificar o finalizar el proceso.
No consideramos correcto ocultar información relevante solo porque pueda generar dudas en un posible cliente. Una decisión verdaderamente informada debe contemplar las diferentes posibilidades y alternativas disponibles.
El niño o la niña es la persona más vulnerable del proceso
Cualquier análisis ético debe reconocer que el niño o la niña no eligió formar parte de este proceso. Por eso, sus derechos y su interés superior deben tener consideración prioritaria, de acuerdo con el marco jurídico aplicable. La gestación subrogada no puede analizarse únicamente desde la perspectiva de los adultos que participan en ella. También deben evaluarse aspectos esenciales como su identidad, filiación, registro civil, documentación, nacionalidad, situación jurídica, derecho a la protección, privacidad, protección de datos personales y las consecuencias que las decisiones adoptadas durante el proceso puedan tener en su vida.
La determinación de la filiación y los efectos jurídicos del nacimiento dependen del marco normativo aplicable y, cuando corresponda, de las decisiones de las autoridades competentes. Por eso, evitamos presentar como absolutamente garantizado aquello que depende de una actuación, resolución o interpretación jurídica que no está bajo nuestro control.
Colombia: información jurídica sin simplificaciones
En Colombia, la gestación subrogada no cuenta con una regulación integral y específica que resuelva de manera uniforme todos sus aspectos. La Corte Constitucional ha señalado que no existe una prohibición expresa, pero también ha advertido la necesidad de una regulación exhaustiva. Por eso, el análisis jurídico debe considerar la Constitución, la legislación aplicable, la jurisprudencia, las circunstancias concretas de cada caso y las actuaciones de las autoridades competentes. No utilizamos expresiones como «es totalmente legal y no tiene riesgos jurídicos», porque la realidad exige precisión y matices.
Por estas razones, nuestra operación en Colombia se concentra actualmente en Bogotá, donde contamos con capacidad operativa, experiencia y conocimiento del entorno jurídico aplicable. Esto no significa que podamos garantizar el resultado jurídico de todos los casos. La seguridad jurídica no consiste en prometer que nunca surgirán dificultades, sino en identificar los posibles riesgos con anticipación y actuar para reducirlos. Ese enfoque responsable es una de las razones por las que los padres de intención confían en Gestlife.
Transparencia económica para todos
Consideramos que una persona tiene derecho a saber no solo cuánto cuesta un programa, sino también qué está pagando. Por eso, diferenciamos los conceptos económicos que pueden formar parte del proceso. Según el programa y las circunstancias de cada caso, estos pueden incluir servicios de gestión y coordinación, asesoría jurídica, servicios médicos prestados por terceros, medicamentos, exámenes y procedimientos médicos, seguros, alojamiento, desplazamientos, alimentación, documentación y trámites, compensaciones y gastos asociados a la gestante, además de otros costos derivados de situaciones específicas.
Las condiciones económicas de cada programa se establecen en el contrato. No consideramos ético presentar un precio inicial artificialmente bajo para agregar después costos previsibles que debieron explicarse desde el comienzo. Un precio transparente debe permitir identificar qué incluye, qué no incluye y qué circunstancias podrían modificarlo.
Publicidad responsable
Nos comprometemos a que nuestra publicidad en Colombia no genere expectativas que no podamos respaldar. Por eso, evitamos mensajes que puedan dar a entender que existen resultados totalmente garantizados, ausencia de riesgos, éxito médico asegurado, plazos jurídicos invariables, ausencia absoluta de complicaciones o cualquier otra certeza que no pueda demostrarse de antemano.
También consideramos inapropiado utilizar imágenes, testimonios o historias personales de forma que el resultado de una familia parezca una garantía para otra. Los testimonios reflejan experiencias individuales y muestran, con fidelidad, lo vivido por cada persona. En Gestlife tenemos claro que una experiencia positiva puede ser auténtica sin convertirse en una promesa de resultados.
Datos personales y privacidad
Los procesos de reproducción asistida y gestación subrogada pueden involucrar información especialmente sensible. Por eso, la protección de los datos personales no debe tratarse como una simple formalidad administrativa. Cumplimos las obligaciones legales aplicables en materia de privacidad, tratamiento y protección de datos personales, y procuramos limitar el acceso a la información exclusivamente a quienes la necesitan para desempeñar sus funciones.
No utilizamos la información personal de nuestros clientes, de las gestantes ni de los niños o niñas con fines publicitarios sin contar con las autorizaciones y bases jurídicas correspondientes. La privacidad de las personas debe prevalecer sobre cualquier interés comercial.
Diversidad y no discriminación
No consideramos que la posibilidad de formar una familia deba depender de criterios discriminatorios relacionados con la orientación sexual, el estado civil, la nacionalidad, el origen, la pertenencia étnica, la religión u otras condiciones personales protegidas por la legislación aplicable. Gestlife ha sido pionera en promover este principio de no discriminación y lo defiende de manera activa.
Los requisitos de acceso a nuestros programas deben responder a criterios jurídicos, médicos, operativos y de protección de todas las personas involucradas. La diversidad familiar es una realidad social que merece pleno respeto.
Sobre las críticas a la gestación subrogada
La gestación subrogada genera un debate social, jurídico, médico y ético legítimo. Algunas personas y organizaciones se oponen a ella por razones relacionadas con la autonomía de las mujeres, el riesgo de explotación, la desigualdad económica, la dignidad humana, la comercialización de la reproducción u otras consideraciones éticas. Reconocemos, además, que las actuaciones de algunas agencias han contribuido a alimentar estas críticas, y no queremos reproducir esas prácticas.
También hay personas y organizaciones que defienden la gestación subrogada bajo determinadas condiciones, con argumentos relacionados, entre otros aspectos, con la autonomía reproductiva, la libertad individual, la posibilidad de formar una familia y la existencia de modelos regulados de protección. No creemos que todas estas posiciones puedan reducirse a una sola explicación. Una crítica legítima sigue siéndolo aunque no estemos de acuerdo con ella. Del mismo modo, que una afirmación esté publicada en internet no significa que sea verdadera. Difundir información falsa es fácil y puede tener consecuencias graves.
Crítica, información falsa y desinformación
También debemos llamar las cosas por su nombre. No es lo mismo una crítica legítima que una opinión ideológica, una información incorrecta, una acusación sin pruebas, una interpretación jurídica discutible o una afirmación deliberadamente falsa.
No responderemos de la misma manera a cada una de estas situaciones. Cuando encontremos información incorrecta sobre nuestra actividad, procuraremos aportar datos, documentos y explicaciones que permitan verificar los hechos. Cuando una crítica sea legítima, estaremos dispuestos a escucharla. Y cuando identifiquemos un error propio, lo corregiremos.
Cuando una afirmación sea falsa y podamos demostrarlo documentalmente, lo diremos con claridad y ejerceremos las acciones necesarias para proteger nuestros derechos. La transparencia no consiste en aceptar como verdadera cualquier acusación, sino en responder con hechos y permitir que esos hechos puedan comprobarse.
No todas las críticas tienen el mismo origen ni la misma naturaleza
También puede circular información publicada por personas o entidades con intereses comerciales, ideológicos, profesionales o personales. Esta situación puede presentarse en cualquier sector y, en el nuestro, el debate suele ser especialmente intenso.
No consideramos correcto desacreditar de manera automática una crítica solo porque provenga de alguien con quien tenemos diferencias. Su origen no determina por sí mismo si es verdadera o falsa. Preferimos analizar el contenido de la afirmación y las pruebas que la respaldan. Nuestra regla es clara: no responder a una acusación con otra acusación, sino responder a los hechos con hechos y a las actuaciones de mala fe con la firmeza jurídica necesaria.
Si cometemos un error, queremos saberlo
Ninguna organización está libre de cometer errores. Por eso, una reclamación no debe entenderse necesariamente como un ataque; también puede ser una oportunidad para identificar una falla y mejorar.
Nos comprometemos a analizar las reclamaciones recibidas, investigar los hechos cuando corresponda y adoptar medidas correctivas cuando detectemos un error o una falla en nuestros procedimientos. Nuestro objetivo no es aparentar que nunca surgen problemas, sino prevenirlos y resolverlos. Queremos que las dificultades se identifiquen, se atiendan y, cuando sea posible, no vuelvan a repetirse. Por eso, los programas de Gestlife facilitan la comunicación directa entre las gestantes, los padres de intención y las personas con capacidad real para tomar decisiones.
Conflictos de intereses
En un proceso en el que participan agencias, profesionales de la salud, abogados, proveedores y otras entidades pueden existir relaciones profesionales o económicas entre diferentes actores. Consideramos que estos posibles conflictos deben identificarse y gestionarse. Por eso, procuramos dejar claro quién presta cada servicio, quién recibe el pago correspondiente, quién representa jurídicamente a cada persona, quién toma las decisiones médicas y cuáles decisiones corresponden exclusivamente a la gestante o a los padres de intención. La transparencia exige conocer qué interés tiene cada participante en las decisiones que se adopten.
Nuestra posición sobre la ética
No pretendemos afirmar que exista una única manera de resolver todas las cuestiones éticas relacionadas con la gestación subrogada. Tampoco buscamos presentarnos como una autoridad moral capaz de decidir qué debe pensar cada persona. Nuestra responsabilidad es más concreta: cumplir la legislación aplicable, respetar los derechos de las personas, brindar información suficiente, identificar los riesgos, evitar promesas engañosas, proteger la privacidad y actuar con diligencia. Cuando exista una cuestión ética sobre la cual puedan coexistir posiciones razonables, creemos que debemos explicarla en lugar de ocultarla. Este compromiso forma parte de los 14 años de trayectoria que celebramos con orgullo.
Nuestro compromiso
Queremos que cualquier persona que visite este sitio web encuentre también la información que podría generarle dudas. Un sitio web transparente no debe estar diseñado únicamente para convertir visitantes en clientes; también debe permitir que cada persona se haga preguntas difíciles antes de tomar una decisión. Y si alguna inquietud no está resuelta en estas páginas, nuestras oficinas están abiertas para atender consultas y sugerencias.
Por eso, nuestro compromiso es informar antes de convencer, explicar antes de vender, advertir antes de comprometer, proteger antes que maximizar una operación y reconocer nuestros límites en lugar de ocultarlos.
No prometemos perfección. Prometemos algo más realista y exigente: trabajar para que cada proceso se gestione con respeto, información suficiente, responsabilidad y trazabilidad.
Transparencia no significa ausencia de problemas
Una empresa transparente no es la que afirma que nunca ha cometido un error, recibido una reclamación o sido objeto de críticas. Es la que está dispuesta a explicar qué hace, cómo lo hace, qué riesgos existen, quién interviene, quién responde, qué información utiliza, qué puede salir mal, qué ocurre cuando algo no sale como se esperaba y qué cambia después de aprender de esa experiencia. Ese es el estándar que queremos cumplir. Gestlife Colombia trabaja con seriedad, rigor y transparencia para que las personas puedan confiar en nuestros programas y en el acompañamiento que recibirán según las particularidades de cada caso.
Por eso, nuestro compromiso es informar antes de convencer, explicar antes de vender, advertir antes de comprometer, proteger antes que maximizar una operación y reconocer nuestros límites en lugar de ocultarlos.
No prometemos perfección. Prometemos algo más realista y exigente: trabajar para que cada proceso se gestione con respeto, información suficiente, responsabilidad y trazabilidad.
Cómo gestionamos los conflictos de intereses
Gestlife representa y acompaña a los padres de intención. La gestante cuenta con asesoría jurídica independiente y exclusiva. Las decisiones médicas corresponden a los profesionales de la salud responsables de cada caso. Ninguna gestante está obligada a aceptar una recomendación médica, jurídica o personal por el hecho de participar en el programa. Las decisiones clínicas corresponden al equipo de salud encargado de su atención.